TOIFELTHAL – “Viperine” – 2019

PLANETA RUIDO CON TOIFELTHAL

TOIFELTHAL – “Viperine” – 2019

TOIFELTHAL son una joven banda de Pamplona creada en 2017 a partir de unas ideas en las que llevaba trabajando Jonny, guitarrista de la formación. Llama a Carlos, quien se encargará de los teclados, y ambos ya van dando forma al proyecto incluyendo al poco tiempo a Mikel tras las baquetas y Jonathan con el bajo. El último en incorporarse fue el vocalista, Mikel. Ya con la banda al completo, las canciones fueron tomando forma y surgiendo nuevas composiciones. La idea de sacar disco la tienen clara desde el principio y en el momento en que ya hay un repertorio suficiente empiezan a dar bolos con gran acogida por parte de un público que parecía estar esperando una banda de esas características.

El primer disco salió en abril de 2019 bajo el nombre de uno de sus cortes “Viperine”, Hablemos de él…

 

Primera escucha

Las sensaciones que el propio disco emanaban, antes de quitarle el plástico, ya eran potentes. Sucumbir ante semejante vampiresa es uno de esos sueños que a veces nos enturbia el descanso, con un astro rey en forma de calavera ya ni te cuento. Nueve cortes, todos de larga duración, excepto uno. Una instrumental de película de miedo y ocho temazos que, sin saber inglés ni alemán, ya me decían mucho. Los pasajes sonoros muestran historias lúgubres donde lo sobrenatural es, con total seguridad, protagonista en varias de estas canciones. La experiencia de los músicos ya ofrecía garantías y, efectivamente, no me equivocaba, ráfagas de riffs inundan el disco y el bajo se pasea sin piedad de la mano de una tormentosa batería que recorre los cielos de cada una de las canciones mientras que los dedos de Carlos van marcando los momentos clave poniendo puntos de unión y cubriéndolo todo con buenas dosis de teclado. Y la voz, importante, el color de esa voz transmitiendo pasiones de diferentes intensidades son momentos memorables. Las dos canciones en alemán que tienen están hechas con mucho estilo, con potencia y con un gusto exquisito por un heavy metal de corte oscuro. Me ha gustado, canciones que entran a la primera y, además, más de una retomando la escucha…

 

Canciones

1-Strigoi – Abre el disco una tenebrosa instrumental, corta, algo más de un minuto, con la que nos podemos imaginar que los cortes siguientes serán interesantes.

2-Van Hellsing – Potencia épica e instrumentación densa dominan los cinco minutos pasados de esta canción en la que un demonio con forma de mujer trata de seducir y poseer al protagonista. Fácil perder el control ante semejantes riffs.

3-Like a Fool – Melodía más rockera en sus comienzos fundiendo con guitarras y un estupendo teclado que viene a cubrir el entorno de esta especie de pesadilla donde la huída queda un poco en entredicho.

4-Viperine – Impresiona el color que desprende este tema. Letra en alemán con pretensión de himno por momentos y tragedia a ratos. Muy buenos los tramos de fusión con todos los instrumentos donde ninguno sobresale y todos están presentes, al igual que esos fraseos de guitarra que de vez en cuando sí toman la delantera. Desde luego que con éste tema el viaje al inframundo está asegurado.

5-Fight Last Nite – La escalada en el inicio es síntoma de la fuerza que el tema desprende. Más de ocho minutos donde la desesperación de una lucha de antemano perdida va tomando el control con una ambientación genial.

6-Rock Is a Drug – Sí, con esta afirmación no descubrimos nada, así es, una droga y muy dura, pero buena, buena de cojones… una canción con ese guiño a los Rolling Stones y declaración en toda regla de un sentimiento único, pasión diría yo, por un género musical que ha mutado en estilo de vida y actitud… bendito rock and roll… riffs, melodía, línea de bajo y batería demostrando la dureza de una gran composición. El teclado envolviendo todo eso hace que la pieza cobre aún más valor.

7-One Day – Casi una súplica, así son también las buenas canciones donde un deseo insistente rezuma casi dolor. Un tema bien llevado musicalmente con algún pasaje de silencio y guitarra lejana donde la batería llega al rescate. No hay que desesperar, “un día”, algún día puede que el suplicio de paso al deleite, ¿quién sabe?

8-Toifeltanz– Ritmo perfecto para otro tema en alemán sin salir de ese velo opaco sonoro que destilan casi todas las canciones, donde lo sobrenatural se mezcla con deseos que no son correspondidos. Miedo, temor… desconocimiento.

9-Time – El disco termina con otra de esas canciones que bien se puede estar escuchando en modo continuo. “Time” es una canción de corte nostálgico pero con sentido heavy y con forma de rock duro, una composición cuya melodía se mece entre la pasión por seguir mostrando fuerza y un oculto deseo de descansar. Instrumentación enérgica con momentos de respiro que acaban por sucumbir con un placentero final.

 

Conclusión

“Viperine” nueve cortes con un inicio muy revelador de lo que hay después, una intro cortita para que la espera no se haga larga y empecemos a sentir la cantidad de sonidos, intrumentación (que no es otra que bajo, batería, guitarra y teclados), matices, atmósferas, etc.

Las canciones revelan momentos de gloria mezclados con una confusión perfectamente llevada por ese caos que emana el estilo que defienden. Las canciones hay que sentirlas tal y como nos llegan, y estas han llegado plagadas de agujeros negros de esos que absorben materia perdiéndose en la inmensidad de la nada y lo desconocido. Los escenarios emergen y son cambiantes, te invitan a pasar y después no te dejan salir, te hablan de lo desconocido y después te muestran la verdad única de cada canción.

Sí, mucha confusión pero con un orden que te hace desear más. Las canciones son todas aptas y ninguna queda en entredicho, si me tengo que quedar con alguna se me hace complicado, quizá por la sonoridad, cualquiera de las dos composiciones en alemán en primer lugar, y el resto después, ¡qué leches! ¿porqué me tengo que quedar con una cuando poseo todo el disco?

Salud!!!

KIKO CASADO

ÓXIDO – “Soñarás” – 2019

PLANETA RUIDO CON ÓXIDO

ÓXIDO – “Soñarás” – 2019

ÓXIDO son una banda de Pamplona que se forma en 2012. Sus componentes provienen todos de la escena musical metalera navarra y acumulan una amplia experiencia en lo que al género se refiere, así como a formar parte de otras bandas con las que han pisado multitud de escenarios. Fermín Lanzas, Feli Jiménez, Xabi Barón y Juanma Caballero se juntan para un tributo a Ronnie James Dio y a partir de ahí deciden montar un proyecto al que bautizan como “Óxido” y con el que rápidamente se lanzan a la creación de composiciones nuevas a la par que van haciendo de vez en cuando algún tributo a Barón Rojo.

En 2014 editaron su primer disco, “Diez balas”, con el que giraron por muchos escenarios.

En 2017, en julio, se les unió un quinto elemento, Iñigo De Miguel, vocalista también con una vasta experiencia que tomó las riendas en lo que a la voz se refiere. A partir de ahí empezaron a dar forma al segundo disco, trabajo que llegó poco antes del verano de 2019 bajo el nombre de “Soñarás” con el que llevan desde entonces pisando los escenarios por los que son requeridos y al cual nos referimos en esta crítica.

 

Primera escucha

La primera escucha de un grupo relativamente nuevo para uno, es siempre excitante. ¿Qué me encontraré? ¿tendrán las canciones ese veneno que inocula una buena picadura que nos deja enganchados? Las respuestas a esas y otras preguntas solo son posible pulsando el play, sin embargo tengo que decir que estas canciones en directo ya las he escuchado y eso fue lo que, en principio, me enganchó. Aunque todos sabemos que un directo y un disco nunca son lo mismo. Bueno… veremos qué nos depara todo esto… ¡¡PLAY!!

La pista de despegue se presenta con un buen riff inicial, una voz acojonante y unas guitarras que ajustan tempos. Baterías agresivas y me encuentro una balada, “Gris”, que me ha gustado mucho. También hay medios tiempos que intentan ser un poco más acelerados pero se quedan ahí, noto como si se estuviesen conteniendo. Al final de los temas descubro que sí, que hay una contención premeditada para que la explosión final sea determinante. Si no hubiera escuchado a Iñigo en directo, podría creer que quizá hay algo de producción de algunas de las voces, pero no, los cambios que se oyen en el disco, es un aviso a navegantes, en los directos la ejecución es tal cual…

Me da ahora por mirar quién ha grabado esto y enseguida lo entiendo todo, Estudios K, claridad y nitidez a un sonido que, ciertamente, engancha.

 

Canciones

1-Cicatrizaré – Buena apertura para el disco. Pistas para lo que vendrá después respecto a la melodía y a la música. En cuanto a la letra, buen estribillo para una historia que te lleva por esos derroteros en los que hay que reponerse cuando uno cae.

2-Caen los cuervos – Primer plano para una batería que lleva en volandas un ritmo a una secuencia justa para que Iñigo pueda lucir registros. Riffs de guitarra a mitad de la canción tomando el control. ¡Qué buen tema! El título presagia maldad, la letra oscuridad y miedo.

3-Gasolina – Riff cercano al medio tiempo para abrir un tema que entra muy fácil. Si se produce una chispa cuando la gasolina lo empapa todo, date por jodido. Salir de esta parece imposible, sin embargo en ese “fuego por fuego” podríamos encontrar la salida.

4-Gris – Llega una balada impresionante con una historia de esas que acaban por hacernos pensar si lo estamos haciendo bien. La autodestrucción a veces se toma como única salida… tema para la reflexión. La ambientación que recrea la instrumentación y el desgarro con el que Iñigo canta son, a mi juicio, esencia imprescindible para que esa letra se clave más todavía.

5-Hasta quemarme – Bajo, guitarra y batería mantienen una sintonía inicial que abre paso a ese despropósito de ver un fin incierto y una duda constante con las opciones más autodestructivas.

6-Eléctricos – Aquí quizá hay más rock y una línea por donde el ritmo campa a sus anchas, incluso con esos pequeños cambios que a lo largo de todo el tema se suceden hasta llegar al clásico riff donde los dedos recorren el mástil con habilidad y muy buen gusto. Un gran clásico que, con toda seguridad, mantendrá viva la atención del público. Su letra me introduce en un espectro heavy-metalero totalmente ochentero.

7-Huesos negros – Medio tiempo con sentimiento. Ayuda la letra al tratar un tema relacionado con lo que nos quedamos dentro, aunque lo disfrazan de canciones, yo entre líneas veo esos sentimientos que no compartimos y van pudriéndonos, ennegreciendo nuestros huesos. El inicio de la canción, muy acertado, con una frase que abre una puerta. El final, quizá un poco menos de producción habría quedado bien. Aún así, el listón se mantiene muy alto.

8-Que duela– Buen comienzo de riffs aunados a una batería bien plantada cuyo ritmo adquiere el primer plano comandando un espectro sonoro adornado por guitarras que son respaldadas por la potencia de un bajo incesante. Que duela, que duela… solo necesitamos sentir.

9-El monstruo equivocado – El tema más largo del disco, ¿quién será ese monstruo que alguien ha equivocado? Da tiempo perfectamente a que las guitarras luzcan presentando pasajes insólitos que acompañen a los protagonistas. La canción ofrece, además, parones mostrando el nivel de alerta que todo ello provoca en el oyente. Gran planteamiento aprovechando una de esas paradas para finalizar.

10-Soñarás – Cerrando el disco, la canción que da nombre al trabajo. Un potente tema donde volvemos a sentir esa sensación ochentera acompañada de una letra acorde con el temor que se puede sentir en la soledad de la noche.

 

Conclusión

“Soñarás” son diez canciones que mantienen una línea clásica ochentera, eso está claro. Sin embargo no podemos obviar en un montón de momentos la calidad de unas composiciones que llevan implícitas unas letras acordes a la ambientación que en cada caso pretenden dar. Una batería que descarga con furia en casi la totalidad del disco, un bajo que se mantiene vigilante constantemente y unas guitarras que juegan con los ritmos propuestos adornando con buenos riffs todas las canciones, convierte este segundo trabajo en una joya que hay que tratar bien, acariciar, mimar y que suene, nada de mantener el cd en la estantería. Iñigo demuestra que es un tipo con una solvencia acojonante al dejar constancia del dominio de la voz. En directo, ya lo he dicho antes, suenan impresionantes, y ahora, al terminar de escuchar el disco (sí, le he dado algunas vueltas) descubrimos la calidad que, como grupo, poseen. Por supuesto que esto no sería posible si individualmente alguno no diera la talla, aquí no puede haber medias tintas, el heavy no es fácil y un contratiempo lleva al traste cualquier planteamiento. No voy a pedir ya el tercero, todavía tienen mucho que rodar con este, pero sí, confieso que la curiosidad me mata en cuanto a composiciones futuras. La espera ya ha comenzado…

Salud!!!

KIKO CASADO