ZENTRAL CAFÉ TEATRO de IRUÑA

Era la expectación de toda la gente… era el lugar donde muchos han empezado a ir ya… da igual lo que programen, si tiene un poco de renombre será suficiente para tener que ir por narices… Usando tiempos pasados pero con la cercanía suficiente como para hacerlos recientes, el local se convirtió de la noche a la mañana en ese templo de adoración al dios del rock, a la diosa noche, a los príncipes de la cultura más popular despojada de cualquier adorno y de lugar imprescindible, ya, en la tarde-noche de aquella parte de la ciudad… abrió sus puertas con un glamour inusitado, entrada gratis y canapés para que todo el que tuviera el más mínimo atisbo de curiosidad pudiera conocer sus tripas… y aquello se llenó, comentarios de muchas clases vapuleando algunos aspectos mientras que otros brillaban de elogios…

Buen cartel, recogiendo de prácticamente todo un poco y centrando el negocio en una parte muy importante de público para que las arcas empiecen a amortizar la inmensidad de la obra…

Lugar bonito donde los ambientes están bien diferenciados, la música en su justa medida para poder ser escuchada y disfrutada a la par que uno puede seguir una conversación en grata compañía… te encuentras con gran parte de conocidos y el pasado no deja de saludar descubriendo que el tiempo ha maltratado a algunos y conservado muy bien a otros… el nivel queda sobradamente reflejado pero, por si acaso, hay que dejarlo ver…

Cuando se retira el telón y el espectáculo comienza es una constante pelea el tener que conservar tu sitio. Llegar a pensar que todo el mundo quiere estar en ese mismo punto de la sala es fácil que se te pase por la cabeza, pero si decides que te apetece tomar algo o tu vejiga empieza a darte toques, descubres que uno, dos, tres o cuatro metros más allá pasa lo mismo; entonces la mente dibuja un dólar en su retina particular como queriendo sugerir que ahí hay demasiada gente, o lo que es lo mismo, el espacio se quedó corto…

Sonido bueno, aunque eso ya depende también del técnico en cuestión, pero la sala se deja mimar…

Luces… luces de pesadilla… la retina se resiente por lo menos a una velocidad de media docena de veces cada cinco o diez minutos… acabas suplicando que alguien apague esa luz, que se funda la bombilla, que se mueva el foco, que deje de apuntarte como si te estuvieran haciendo un tercer grado…

Escenario a una altura buena, suficiente para ver perfectamente qué pasa en él y, si el artista en cuestión lo estima oportuno o su adrenalina se lo pide, agacharse y recibir un poco más el calor de su público…

Gente amable en el trato con la clientela, camareros ágiles y seguridad en su punto adecuado…

Llegado el momento de tener que abandonar el local es mejor no tener prisa porque el protocolo de desalojo es lento y con cierto tumulto, desaprovechando alguna puerta que no abren por la cual se podría ir despejando la sala con mayor rapidez…

En definitiva, el lugar privilegiado que ocupa el nuevo punto estratégico de diversión y esparcimiento tiene una muy buena acogida, una programación que abarca muchos palos del arte musical y unas grandes expectativas, como las de la gente que ya lo tiene marcado dentro de su habitual peregrinaje taciturno de lugares que no deben dejar de visitar cada noche…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s